POR LA RUTA DE GABRIELA MISTRAL
Promover la puesta de la poesía al servicio de una causa noble como es la defensa del medio ambiente, fue
el motivo principal de mi visita a la República de Chile para departir con los hermanos poetas y ciudadanos, dentro de ello, no se podía evitar un recorrido por la RUTA DE GABRIELA MISTRAL, más aún cuando se tenía la oportunidad de hacerlo de la mano de otra extraordinaria poeta chilena como lo es WILMA BORCHERS C., esta es sin duda uno de las mayores satisfacciones que puede tener un escritor. En Santiago, una acción previa, como para ir adentrándose en el conocimiento de la obra de esta gran poeta fue visitar la Sala de Lectura Gabriela Mistral en la Biblioteca N
acional. En la foto estoy en dicha sala leyendo el poemario El Reino Fugaz de Wilma Borchers,
El siguiente lugar visitado fue el Museo Colonial de San Francisco, joya de la arquitectura del siglo XVI en pleno centro de la ciudad capital. Allí se lucen con mucho orgullo parte de su legado histórico como lo es el pergamino y la medalla de Oro del Premio Nobel de Literatura que le fuera entregado en 1945. En la foto estoy posando con dichos
tesoros culturales.
Previo a ello, es también imperioso conocer al menos uno de los espacios que habitó otro grande de las letras universales como lo fue el insigne poeta Pablo Neruda, una visita a La Sebastiana, en Valparaíso es sin duda otro de los grandes placeres que puede tener quien transita por este camino de las letras. En la foto
estoy frente a este majestuoso museo. En la foto siguiente nuestra poeta Wilma Borchers, observando el horizonte de Valparaíso en la misma habitación desde donde lo hiciera el genial Pablo Neruda.
Para llegar a conocer la cuna de la gran Gabriela Mistral, enclavada entre los cerros del místico Valle del Elqui, previamente recorrimos ciudades muy hermosas en las que algun
a vez vivió nuestra genial escritora como La Serena, en donde se viene promoviendo el Premio LAGAR, Concurso Nacional de literatura en homenaje a Gabriela Mistral. En la foto estoy en la plaza central de esta hermosa ciudad.
En Vicuña, capital del Valle de Elqui, visitamos el Museo en donde se exhibe gran parte de
su patrimonio como documentos y archivos fotográficos. En la foto junto con Wilma Borchers rodeando el busto de Gabriela Mistral en la entrada del museo.
En esta ciudad es también de singular atracción la empinada Torre Bauer, en la plaza de armas. Luego continuamos hacia Monte Grande para conocer el lugar en donde vivió en impartió sus sabios conocimientos, siendo aun posible conversar con vari
os de sus orgullosos alumnos. El recorrido es muy vistoso, campiñas muy bien
ordenadas, laderas que con mucha atención Gabriela observó y los diversos pueblitos que ella en su trajinar desde niña recorrió. En la foto se aprecia al fondo la habitación y una de las camas que ocupo en su niñez.
Culminamos este maravilloso periplo en su tumba, convertido en un verdadero monumento histórico, rodeado de un sorprendente paisaje con empinados cerros en donde resalta el limpio cielo azul, que en las noches permite ver con gran nitidez la inmensidad extraordinaria de estrellas y constelaciones en el firmamento en todo el Valle del Elqui, esta es sin duda otra de las grandes atracciones de esta ruta, la que además
me ha permitido confirmar que Gabriela también tuvo un profundo amor por la naturaleza, llegando a sentir en carne propia la acción devastadora del ser humano hacia su patrimonio natural, como lo resalta magistralmente en el siguiente poema:
TRES ÁRBOLES
Tres árboles caídos
quedaron a la orilla del sendero.
El leñador los olvidó, y conversan,
apretados de amor, como tres ciegos.
El sol de ocaso pone
su sangre viva en los hendidos leños
¡y se llevan los vientos la fragancia
de su costado abierto!
Uno, torcido, tiende
su brazo inmenso y de follaje trémulo
hacia otro, y sus heridas
como dos ojos son, llenos de ruego.
El leñador los olvidó. La noche
vendrá. Estaré con ellos.
Recibiré en mi corazón sus mansas
resinas. Me serán como de fuego.
¡Y mudos y ceñidos,
nos halle el día en un montón de duelo!
En la foto observado las empinadas laderas que bordean la tumba de Gabriela Mistral y que en varias ocasiones la inspiraron para elaborar sus primorosos textos, la extraordinaria poeta de Los Vilos Wilma Borchers, en una de sus creaciones con singular maestría refleja también, el dolor de otros seres vivientes, con las mismas necesidades de supervivencia que nosotros....
DERRAME
El Cormorán no entiende,
Su abatido cuello es un signo de interrogación
derramado sobre la arena repleta de peces moribundos.
En su último esfuerzo, intenta el perfil del horizonte
y un cielo viscoso se escurre por sus ojos.
El viento no podrá despeindar su plumerío,
una mortaja de sentencia y de pavor envuelve su sueño.
Una estrella se despeña. Nadie solicita un deseo.
Promover una poesía orientada a despertar el cariño y la defensa del medio ambiente y los seres que lo habitan, es el propósito de la UNION MUNDIAL DE POETAS POR LA VIDA - UNIVA la insigne poeta Wilma Borchers, ha incursionando con inusitado éxito en esta temática asumiendo con entereza, dedicación y responsabilidad acciones de gran valor en la hermana República de Chile, por ello con toda justicia la hemos reconocido como PRESIDENTA HONORARIA DE LA UNION MUNDIAL DE POETAS POR LA VIDA, acción de la cual nos sentimos muy orgullosos.
Finalmente es necesario reconocer y valorar el esfuerzo del Gobierno y pueblo chileno por mantener viva la memoria de Gabriela Mistral, ejemplo que debe ser imitado en otros países con sus poetas, pues pobladores que aman a sus escritores, son pobladores cultos en cuyos corazones florecerá siempre la justicia, la paz, la solidaridad, la integración, valores con los cuales debemos vivir siempre.

André Cruchaga dijo
Mira qué interesante, poeta. Con sobrada razón podemos decir que la vida es un gran poema.
13 Abril 2009 | 01:28 AM